martes, 29 de enero de 2013

Capítulo 2.

De camino a mi casa, ninguna dijo nada de lo que había pasado en el parque, pero notaba que Miley estaba enfadada por mi comportamiento con aquellos chicos. Llegamos a mi casa sobre las 9 y cuarto de la noche y nada mas llegar nos encerramos en mi habitación. Antes de prepararme necesitaba saber lo que P.J. le había dado a Miley en aquella bolsa así que no me quedo otra que preguntar.

-¿Miley que te dio aquel chico en el parque?

Miley me ignoro completamente y siguió cogiendo su ropa. Se que mi comportamiento no le gustó, pero no tenia porque comportarse de ese modo. Insistí de nuevo.

-Miley, se que me escuchaste. Ahora dime que es lo que te dio P.J.

Miley me miró directamente a los ojos, transmitiéndome  un cierto odio en ellos, pero no pensaba echarme atrás, necesitaba saber que había en aquella bolsita.

-¿Vas a decírmelo o no?

-Si te lo digo no querrás que lo lleve.

-Miley dímelo. Te prometo que te dejare llevarlo.

Miley me miraba con desconfianza. Supongo que con motivos, pero la intriga me estaba matando.

-Te prometo que yo misma tomare lo que quiera que lleve esa bolsa.

-¿Segura?

Caitlin, que estaba en medio de las dos nerviosa por lo que podía pasar, intervino de todas formas.

-Alison, no creo que debas prometer eso.

-Caitlin tranquila estaré bien.

No soy de las que se rinden y no iba a dejar que Miley se saliera con la suya. Me giré y volví a dirigirme a ella.

-Si, estoy completamente segura. Y ahora que ya te lo prometí, dime que cojones te dio.

-Me dio marihuana.

-¿Marihuana?- pregunté elevando la voz.

-Si, y baja la voz, por si no lo recuerdas tus padres están aquí.

-¿Pero como se te pudo ocurrir?

-Quería probar algo nuevo. Ahora ya lo sabes, ¿vas a cumplir tu promesa?

No sabía que decirle. Las promesas son algo muy importante para mi y siempre las cumplo, pero esto me parecía demasiado. Sin embargo una promesa era una promesa, no tenía elección.

-Si, la cumpliré. Siempre lo hago.

Notaba la mirada de preocupación de Cailtin, y sabía  que se debía. Dese que eramos pequeñas ella había cuidado de mi y viceversa. Tenia que hacer algo para que confiará en mi y se lo pasará bien en la fiesta. Me senté a su lado y empece a hablarle:

-Cailtin no te preocupes, todo saldrá bien.

-¿Como lo sabes?

-Yo lo sé todo, estate tranquila.

-Si tu lo dices.

Seguía preocupada, pero no sabía que más podía hacer. Empecé a prepararme y ellas hicieron lo mismo. Miley se puso un vestido corto negro con tacones y una trenza de espiga en el pelo; Caitlin un vestido azul, tacones y el pelo suelto, yo me decidí por uno beis, tacones y el pelo suelto. Nos maquillamos y nos despedimos de mis padres. Era hora de fiesta. Llegamos a la fiesta sobre las 11:30 de la noche y nada mas llegar econtramos a Danny y a Liam y nos acercamos a saludar.

-Hola chicos- dijimos las tres al unisono.

-Hola chicas, que guapas y sexys venís hoy-dijo Danny mientras sonreía.

-Eres un imbécil-contestó Cailtin riéndose.

-Puede, pero me queréis igual.

-Caitlin vamos a por algo de beber. ¿Te vienes Miley?

-No. Voy a quedarme y preparar nuestra sorpresa-dijo mirándome a los ojos. 

Notaba como disfrutaba. Miley era siempre así. Hacía las cosas sin pensar en las consecuencias y nos arrastraba con ella. 

-Esta bien-dije cortante.

Agarre a Cailtin del brazo y casi tirando de ella fuimos a por algo de beber  mientras Miley y los chicos se quedaban allí. Fue ahí mientras cogía una botella de vodka cuando los vi. Eran los tres chicos del parque. P.J., Oliver y Ryan. Habían venido a la fiesta.

Gracias por leer.

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