miércoles, 27 de febrero de 2013

Capítulo 5.

Me gustaba mucho la idea de pasar la tarde en la piscina de Danny. Su casa era gigantesca y apenas tenía vecinos, con lo cual podíamos hacer el ruido que quisiéramos. Tardamos poco en llegar y cuando llegamos aparcamos en la entrada y timbramos al timbre. Liam nos abrió la puerta con una gran sonrisa en la cara.


-¿Y Miley?-preguntó sorprendido.

-Dijo que si podía se pasaría más tarde-respondió Cailtin.

Fuimos a la parte de atrás donde se encontraba la piscina y colocamos nuestras toallas en el césped formando un círculo para poder hablar mejor. Nos tumbamos todos juntos y mientras hablábamos le pedí a Caitlin que me pusiera el bronceador en la espalda. Cuando acabo yo se lo puse a ella y volvimos a la conversación.¿Cual era el tema de conversación que tanto les entretenía? Yo y mi pelea con la "novia loca" de Ryan.

-No sabía que pelearas así-dijo Danny antes de echarse a reír.

-No volveré a meterme contigo nunca-aporto Liam, antes de echarse a reír también.

-Venga chicos, no seáis crueles con ella, estaba borracha-dijo Caitlin.

-Y tan borracha-dijeron los chicos al unísono.

-Ja-Ja-Ja.-reí hipócritamente- Que graciosos sois.

-Venga, no te enfades, sabes que lo decíamos de broma-dijo Liam mientras me rodeaba con el brazo.

-Bueno da igual, paso de vosotros-dije ignorando sus disculpas- Voy al agua.

Dicho esto me levante y me dirigí a mi bolsa, agarre una cinta para el pelo, y mientras intentaba sujetar mi cabello rubio en una coleta, unas manos me agarraron de la cintura y me arrojaron a la piscina.
Cuando saque mi cabeza del agua vi a mi mejor amiga, a la que también habían tirado, a mi lado y a mis mejores amigos riéndose en el bordillo.
Observe a Caitlin directamente a los ojos y no hizo falta nada más. Con una simple mirada sabíamos lo que teníamos que hacer. Vengarnos.
Nos acercamos al borde de la piscina muy despacio y estiramos la mano para que los chicos nos ayudaran. Conocíamos a los chicos y sabíamos que después de lo que habían hecho no se negarían, pero en cuanto nos agarraron de la mano tiramos con todas nuestras fuerzas de ellos haciendo así que cayeran al agua.
Rápidamente Caitlin y yo salimos de la piscina para secarnos y mientras lo hacíamos, escuchábamos los gritos de nuestros amigos:

-Hermosas, volver al agua con nosotros, os divertiréis.

No pudimos evitar echar a reír. Me acerque a mi mochila a revisar mi teléfono, por si tenía algún mensaje o llamada y así era. Tenía un mensaje de Miley.

"En media hora estoy ahí"

No se porque pero tenía un mal presentimiento. Algo en mi interior me decía que iba a ser una tarde catastrófica. Mire a que hora me había enviado el mensaje, fue a las 6, y ya eran y media. Miley estaría a punto de llegar.
Iba dejar el teléfono en la mochila cuando escuche como sonaba el timbre. Danny se levantó y fue a abrir la puerta y al rato vi entrar a Miley con dos chicos a sus lados. No me costó mucho reconocerlos, Ryan y Oliver. No podía creerlo,¿Cómo se le pudo ocurrir traerlos? No tardaron ni dos minutos en llegar a donde nosotros nos encontrábamos y otra vez volví a sentir a Ryan recorrer mi cuerpo con la mirada. Puede que fuera mentira y que me lo estuviera imaginando, puede que no me estuviera mirando, pero aún así notaba como me desnudaba con la mirada y sinceramente era una sensación muy desagradable. Me obligue a mi misma a ignorarlo por completo y ante la atenta mirada de mis amigos agarre a Miley del brazo y casi arrastrándola la lleve dentro de la casa. No podía creer que me hiciera esto después de lo que paso en la fiesta.
Cuando entramos en lo que parecía una cocina, lo suficientemente lejos del resto, solté a Miley, y le hice la pregunta que rondaba mi cabeza en esos momentos.

-¿Porque?

-¿Porque que?-preguntó ella confusa.

-¿Porque vienes con Oliver y Ryan?

-Alison no hagas un drama con esto, no es para tanto.

-¿Que no es para tanto? Su "novia" me pegó. Sabes que no lo soporto y a ti, ¿no se te ocurre otra cosa que traerlo?

-Lo traje porque a mi si me cae bien y porque Danny me dijo que los invitará, y lo de la novia deberías olvidarlo. Ya paso, es historia.-dijo con un tono enfadado.

No me dio tiempo a contestar pues ya se encontraba en el jardín con el resto. Salí detrás de ella y me acerque al grupo a preguntar si querían algo de beber. Nadie quería nada así que volví a la cocina para beber un vaso de agua. Esto era demasiado para mi. No solo tenía que pasar la tarde con Ryan, si no que tendría que ser amable o mi 'amiga' se enfadaría. 
Llegué a la cocina y abría la nevera. La casa de Danny me era muy familiar, pues habíamos hecho acampadas en verano y ya la conocía. Cogí la botella de agua y al cerrar la puerta me encontré con Ryan apoyado en la encimera mirándome. 

-Vete.-le dije borde.

-No seas así pequeña, hablemos.

-Lo primero, no tengo nada que hablar contigo. Y lo segundo, no me llames pequeña. ¿Lo entiendes?

-No no lo entiendo.

-Pues es bien fácil. No quiero hablar contigo. Punto.

-Vale, pues no hables solo escúchame  Siento mucho que Hilary te pegará en la fiesta, y también siento mucho no haberte contado que tenía novia. 

-Vale, ¿algo mas?

-Si, deja de comportarte como una niñata mimada y acepta mis disculpas. Me estoy tragando mi orgullo por ti.

-Lo que tu digas, disculpas aceptadas. Ahora ya puedes volver fuera. 

-No quiero.

-Vete.

-No suelo aceptar ordenes de nadie, así que hasta que la señorita me quiera decir porque me odia tanto sin haberlo hecho nada, no me voy.-dijo mientras se sentaba en la encimera. 

-¿Sin haberme hecho nada? No seas hipócrita me mentiste y por tu culpa la imbécil de tu novia me pego. ¿Te parece poco? 

-Si.

-Si te lo digo, ¿prometes dejarme tranquila?

-Esta bien.

-Ni yo misma se porque soy tan borde contigo. Es solo que hay algo en ti que me gusta y eso no puede ser. 

-¿Por que no? 

-Porque no puede ser. No puede gustarme alguien que a penas conozco.

-Si te molesto puedes decírmelo y me iré. No hace falta que te inventes esas cosas. 

-No me estoy inventando nada. Y no quiero que te vayas. 

-Pensaba que..

-Miley es amiga mía y tu amigo suyo.-le corté- No nos queda otra que intentar llevarnos bien.

-¿Y si no estamos hechos para ser amigos?

-Entonces tenemos un problema.

-Esta bien, intentemos ser amigos.

-Genial.

-Y ahora que somos amigos, ¿puedes intentar no comportarte como una mimada? Pero con cariño-dijo mientras soltaba una risita.

-¿Perdona? No soy una mimada. Tú eres el egocéntrico y el payaso. Pero con cariño.

-¿Así que soy un egocéntrico, un payaso y un niñato?-preguntó mientras bajaba de la encimera y se acercaba a mi. 

-Si lo eres.

Cada vez Ryan estaba más pegado a mi y yo ya no podía retroceder más pues tenía la espalda pegada a la pared. Vi en sus ojos el deseo y poco a poco fue juntando sus labios con los míos hasta que por fin se tocaron. No sabía porque pero me encontraba siguiéndole el juego, besándolo cada vez con más pasión. Pero una risa en el jardín me hizo volver a la realidad y separarme de él. No podía creerlo y no se si fue por instinto o por vergüenza pero le di una bofetada y corriendo salí al jardín. Cogí mi teléfono móvil y fingí haber recibido un mensaje de mis padres pidiéndome que volviera a casa. 

-Chicos tengo que irme, ¿Liam llevas tu a Cailtin a casa?

-Si claro, pero ¿que pasa?

-Nada importante. 

Recogí mis cosas y pase al lado de Ryan sin tan siquiera mirarlo a los ojos. Estaba ya al lado del coche cuando note que alguien tosía detrás de mi. Supuse que era Ryan, pero me equivoque. Era Oliver, su amigo.

-Alison, ¿estas bien?

-Si claro, ¿por que preguntas?-dije intentado ser amable.

-Te vi hablando con Ryan en la cocina y también vi como le pegabas una bofetada. Tienes que perdonarlo de verdad, es que a veces no sabe controlarse.

-Esta bien, no hay problema Oliver. Veo que recogiste tus cosas, ¿quieres que te acerque a algún sitio?-dije sonriendo.

-Muchas gracias ¿Estas segura de que no sería una molestia?

-Claro que no, vamos sube..

-Vale-dijo mientras rodeaba el coche y subía.

Lleve a Oliver a su casa y después no me detuve más hasta llegar a la mía. En cuanto llegue me encerré en mi habitación, cogí mi móvil en la mochila y me tire en la cama. Mierda, sin batería. Estaba agotada, con lo cual mañana lo pondría a cargar, ahora mismo solo quería dormir y olvidarme de aquel beso.
Pero sabía que eso sería una misión imposible. Ese beso ocupaba el 99% de mis pensamientos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario